• 16Nov

    La sentencia que hoy comentamos se centra en el delito de atentado contra la autoridad, en donde se indica que LOS DISPAROS CONTRA VARIOS AGENTES NO DAN LUGAR A TANTOS DELITOS COMO NÚMERO DE ESTOS.

    Los hechos sucedieron cuando el procesado se encontraba en una discoteca y un momento determinado sacó de entre sus ropas una pistola en perfecto estado de conservación y funcionamiento; esgrimiéndola empezó a gritar y a amenazar a todo el mundo con matarle. El encargado de la discoteca se acercó para tranquilizarlo, momento en el que el acusado le dirigió el arma hacia él, haciendo la operación de montarla. Ante esto, el encargado salió huyendo al exterior del establecimiento. El acusado también salió y allí se encontró cuatro agentes de Policía Nacional en prácticas, que vistiendo con ropas civiles se identificaron verbalmente y exhibieron sus respectivos carnets profesionales.

    El acusado hizo caso omiso y huyó caminando, haciendo antes varios disparos al aire. Los cuatro agentes, acompañados del empleado de la discoteca, iniciaron su persecución dando continuas voces de “alto policía”. El acusado corría, se paraba y apuntaba al grupo, llegando a realizar dos disparos en la dirección de los agentes, obligando a que todos ellos se lanzaran al suelo y protegieran tras unos automóviles. Siguiendo la persecución, el grupo se dividió para tratar de interceptar al acusado, y uno de los agentes se acercó hasta unos 10 m, diciendo que era policía y que dejara el arma, sin que el acusado atendiera la orden y además, efectuara un disparo en dirección hacia él. Finalmente, otro agente logró acercarse sin ser visto y abalanzándose inició un fuerte forcejeo en cuyo transcurso el acusado disparó su arma. Ya reducido, pudo comprobarse que el acusado portaba otro cargado con seis cartuchos y estaba preparada por utilizarlo y disparar.

    Se dictó sentencia en la que se le absolvió de cuatro delitos de homicidio intentado, pero se le condenó de un delito de tenencia ilícita de armas así como de dos delitos de atentado. Frente a la sentencia recurrió en Casación alegando la indebida aplicación de los art. 550 y 551 CP.

    Dice el condenado que no existen los delitos de atentado porque se limitó a disparar al aire la pistola que portaba, sin intentar agredir ni disparar contra los policías en prácticas que le perseguían.

    La Sala dice que en la acción de disparar contra los dos agentes donde se encuentran los dos delitos de atentando por los que ha sido condenado. Es evidente que tal acción constituye un acometimiento a dos agentes públicos, por concurrir todos los elementos que integran el delito:

    a) La acción del sujeto activo en cualquiera de las manifestaciones descritas en el art. 550

    b) La condición de autoridad o agentes de la misma

    c) El elemento subjetivo del injusto constituido por el deseo de menospreciar y vulnerar la función pública que el agente encarna y representa

       En el presente caso, los agentes tenían la obligación de intervenir aunque estuviesen fuera de servicio e incluso fueran funcionarios en prácticas.

    Recuerda la Sala que el núcleo del delito de atentado está constituido por el ataque a esa función pública que encarna el sujeto pasivo y cuyo respeto es necesario para la convivencia en una sociedad democrática, por eso el delito de atentado responde a la naturaleza de los delitos de pura actividad, que se perfeccionan con el simple ataque en cualquiera de las cuatro formas previstas en el tipo, aunque este no llegue a consumarse en la persona de los agentes atacados.

    En concreto, la Sala tiene doctrina que estima consumado el delito en el hecho de apuntar a un agente con un arma cargada, obligándole a tirarse al suelo ante la eventualidad del disparo.

    En el presente caso, se produjeron dos disparos dirigidos a los dos agentes por lo que puede afirmarse fundadamente que el ataque revistió la forma de acometimiento.

    Sigue diciendo la Sala que la realidad de una actividad agresiva frente a varios agentes o funcionarios públicos no da vida a tantos atentados cuantos agentes existan, sino sólo a una sola infracción, porque el bien jurídico es uno y único, aunque sean varios los agentes; cuestión distinta es que la realidad de múltiples agresiones den vida a otro delito –contra la integridad física- en concurso ideal con el delito de atentado y en esta situación, puedan existir y existan tantos delitos de lesiones u homicidios como víctimas.

    Una aplicación de la doctrina expuesta a los hechos probados, lleva a declarar que la acción del recurrente de disparar con su pistola a los dos agentes que le seguían, a una distancia de cinco metros, agentes que previamente se habían identificado verbal y por exhibición de la documentación, por lo que su condición era obvia para el acusado y estaban legitimados para intervenir, constituye un ejemplo de acometimiento que da vida a un solo delito de atentado y no dos, y es en este aspecto que debe ser revocada la sentencia y admitido parcialmente el motivo.

    Por todo ello, se estimó el recurso del condenado, se anuló la primera sentencia y se dictó otra en la que se le condenó como autor de un solo delito de atentado de los art. 550 y 551 CP.

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    http://www.amparolegal.com/assets/plugindata/poola/e16112012.pdf

    Posted by Javier YAGÜE @ 12:22

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